11 Febrero 2011 Medios 1 Comentario Compartir

Huffington Post o el triunfo del modelo

Esta columna fue publicada en revista Qué Pasa

La venta del Huffington Post por US$315 millones a AOL, empresa proveedora de internet y medios, se convertirá en uno de los máximos trofeos en la historia de los nuevos medios. En cinco años, el sitio fundando por Arianna Huffington, se consolidó a través de legitimar estrategias que los medios tradicionales no se hubieran atrevido a utilizar, logrando rendimientos similares al New York Times, pero con el 10% de su personal y con un ínfimo porcentaje de sus costos. AOL fue el que pagó por esta gracia, pero no fue una sorpresa. Lo extraño es que no lo hicieran antes históricos como el Washington Post o Rupert Murdoch.

El choque de culturas entre los medios que emergen y los que intentan sobrevivir es muy fuerte, incluso a pesar de que la tecnología (y los contenidos) los hace converger en más de una variante. Al final de cuentas, AOL es un servidor de servicios de Internet que desde hace unos años ha perdido una presencia que hoy quiere recuperar desde el lado de blogs jóvenes, pero desafiantes. Hace unos meses fue TechCrunch y hoy el Huffington Post. El choque de identidades con AOL está por verse: puede ser simbólico o profundo. Puede ser la huída de muchos blogueros destacados o la pérdida de flexibilidad y frescura que hoy tiene el blog. Pero sin duda, el choque principal se ha dado con los medios, aquellos que han visto crecer su prestigio sobre valores como la credibilidad, la calidad y una vitrina llena de Pulitzers.

El Huffington, para bien o para mal, representa la posición alcanzada por los medios jóvenes. El sitio fundado por Arianna no sólo es el triunfo de los blogs como estructura de construcción, sino que además posee todas las libertades que los medios tradicionales evitan, como mezclar contenidos de farándula con columnas políticas o recoger textos de otros medios para aumentar el tráfico y presentarlos de otra manera. Lo que para algunos editores es “un robo”. De los 600 a mil artículos diarios que publica el Huffington muchos pertenecen a este formato, los que además son potenciados usando en su máximo poder (en exceso para algunos) la optimización de contenidos para los buscadores (conocido como SEO). Por lo mismo hoy el blog puede mostrar 25 millones de visitas únicas al mes (incluso 30 millones, según el sistema de medición) gracias a estrategias que comulgan con los nuevos paradigmas de la información: nuevas temáticas, nuevas formas de informar, nuevas formas de pensar la “noticia”, nuevas formas de construirla y nuevas formas de distribuirla.

En cinco años Huffington Post y Arianna crearon un imaginario para los medios imposible de suplir como referente. Liberal, parte del red set, influyente, exitoso, lejano (pero citado) por la industria tradicional y, por supuesto, el modelo a imitar. Sólo esto explica que AOL haya pagado US$315 millones por un blog que factura un 10% de esa suma al año. Sin duda, la permanencia de la fundadora a la cabeza del sitio asegura muchas cosas.

Los medios tradicionales, en cambio, en su defensa de la información de calidad y con un valor diferente, se han atado de manos para aceptar del todo a los nuevos modelos, menos sumarlos o adquirirlos. Por lo mismo, para Huffington es más fácil invertir en un área de investigación (como lo hizo) que para los medio entrar en temas y estrategias que los desperfilen. Incluso por sobre las discrepancias, lo que finalmente AOL compró es un modelo exitoso, el de los nuevos medios.

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